Esfuerzo sin esfuerzo

El reino de la quietud

En la meditación sin esfuerzo, el silencio simplemente sucede. Nosotros lo que hacemos es simplemente tomar la actitud adecuada, una actitud de apertura y de no control, donde nos permitimos sentir lo que estamos sintiendo, dejando que la vida que somos se manifieste naturalmente. Nos volvemos sumamente receptivos y al estar totalmente atentos, la acción adecuada surge por sí sola.

Los sentidos se agudizan y podemos percibir una realidad que está más allá de la mente y acceder al reino de la quietud. De repente nos reconocemos como esa quietud, y nos damos cuenta que somos el espacio desde el cual los acontecimientos se desarrollan.

Los pensamientos, las emociones y nuestra situación vital es totalmente transitoria, mientras que la quietud que somos es eterna, siempre presente en el aquí y ahora. Este reconocimiento, es libertad y esta libertad, es el amor mismo.

Pienso algo , pero mi emoción me dice lo contrario… ¿Quién tiene la razón?

Tener pensamientos positivos o negativos no es algo personal, son sólo respuestas de creencias alojadas en el subconsciente. Intentar modificar los pensamientos, sin trabajar en las creencias no tendría mucho sentido, porque la raíz desde la cual surge el pensamiento estaría intacta.

Noto a veces que muchas personas están todo el día intentando tener pensamientos positivos, y esto les genera mucha tensión. También tiene que ver con que el pensamiento puede ser positivo, pero la emoción negativa. Y entre la emoción y el pensamiento, siempre la emoción tiene la verdad.

Voy a dar un ejemplo de esto; podemos preguntarle a una persona, ¿cómo estás? Y quizá te diga que está todo bien, pero en realidad se siente preocupada o tensa. Entonces lo que está sucediendo es que la persona cree estar bien. Esta creencia está asociada a un pensamiento que tiene sobre sí misma, pero cuando se detiene a observar cómo se siente, descubre que hay preocupación, miedo, etc.

La primera respuesta hablada sería el pensamiento, pero cuando decide prestar verdadera atención a sus emociones, descubre que no se siente bien. Entonces la emoción nos indica un tipo de pensamiento alojado en el subconsciente, que es mucho más real que el primer pensamiento que dice que todo está bien. Es importante tener en cuenta, que la emoción es el pensamiento hablado en el cuerpo.

¿Tengo que meditar sentado en la postura tradicional y disciplinarme en determinada hora del día por alguna cantidad de tiempo determinado?

Desde mi forma de verlo la meditación es una elección contínua las 24 horas del día que surge a través de un esfuerzo sin esfuerzo , encontrando el punto justo. O sea, es una elección que al cabo de un tiempo se hace casi automática.

Si querés, podés sentarte en silencio, como un hábito todos los días si te hace bien, aunque hay personas que se sientan en silencio y no meditan en lo más mínimo, y otras que están en movimiento y que mantienen un estado de quietud y alerta muy meditativos.

Lo más importante es ver si lo que estás haciendo lo haces por decisión propia o si te lo estás imponiendo por algo que escuchaste de afuera.

¿Qué es lo que dice tu maestro interior? ¿Qué es lo mejor para vos? No hay que forzar nada. El interés por meditar sucede cuando la persona alcanza un estado de maduración, donde decide que su único interés es descubrir la verdad. Meditar es mirar, elegir conscientemente recordar quiénes somos sin creernos las historias del pensamiento. Es descansar en el espacio de quietud interior, de una manera consciente. Pero si, es una elección a cada instante. Estar comprometidos con este aspecto es fundamental. Algunas personas creen que por el solo hecho de saber quiénes son, no van a tener que poner nada de sí mismos, y ahí es cuando me doy cuenta de que no están implicando su parte humana, por así decirlo.